SEPTOPLASTIA, LA CIRUGIA PARA CORREGIR EL TABIQUE DESVIADO.

La nariz es la parte central de nuestro rostro, que tiene un gran impacto en la belleza facial y el perfilado del rostro, pero mucho más importante aún: la nariz es la encargada de llevar el oxígeno a nuestro cuerpo, filtrar el aire que respiramos, eliminar los gérmenes del exterior y permitirnos disfrutar del mundo de los aromas, que nos ayudan a identificar situaciones potencialmente peligrosas o agradables, como los alimentos.


Cuando se presenta un problema nasal, el organismo en general puede tener problemas, como la obstrucción constante de las fosas nasales, las infecciones sinusales, la apnea del sueño o ronquido, las hemorragias nasales que se presentan de forma crónica, entre otras situaciones que sólo pueden corregirse mediante una cirugía de nariz conocida como septoplastia.


La septoplastia es un procedimiento quirúrgico que se encarga de la reparación del septum nasal, es decir, del tabique, para tratar las desviaciones que pueden tener orígenes congénitos o por traumatismos, que a su vez generan perforaciones, sangrados o hemorragias, que dificultan la respiración y la calidad de vida del paciente.


Una cirugía de septoplastia se enfoca en la corrección de los defectos del tabique nasal, por lo que se realiza al interior de las fosas nasales; esto implica que no necesariamente tenga un impacto estético visible, como en el caso de la rinoplastia o de la rinoseptoplastia, que se enfoca en el aspecto funcional tanto como en el estético, y que se utiliza para corregir las desviaciones en la nariz y del tabique al mismo tiempo.


¿Por qué se da la desviación del tabique nasal?

El tabique o septum nasal es una pared de cartílago y hueso que separa a las fosas nasales hasta la faringe; en ocasiones se desvía como resultado del crecimiento anormal, de golpes en la nariz, de fracturas en los huesos nasales, de traumatismos durante la práctica deportiva, accidentes de tránsito o por riñas callejeras; la costumbre de introducir dedos u objetos a la nariz también puede ocasionar que el tabique se desvíe pues es una estructura ósea más frágil que las del resto del cuerpo.


Muchas personas viven con el tabique desviado y pasarlo desapercibido, pues la nariz es muy flexible, especialmente en la infancia, sin embargo, esta alteración puede ocasionar dificultades para respirar, la pérdida del olfato, sangrados frecuentes y molestias similares a las del resfriado; una persona con el septum desviado suele respirar por la boca, tener constantemente tapada la nariz, sangrar cuando se suena, roncar, sufrir de rinitis o de sinusitis; la cirugía de nariz el único tratamiento para corregirla.


En algunos casos, la desviación del septum provoca dolores de cabeza, sinusitis, otitis, trastornos pulmonares y cardiacos, dependiendo de la severidad de la obstrucción.


Con la septoplastia se ajusta el cartílago y el tejido óseo que se encuentra fuera de lugar, para alinearlos al centro de la nariz y eliminar el tejido sobrante; se trata de una cirugía ambulatoria, poco invasiva y que permite obtener resultados permanentes y favorables, pues la calidad de vida y la respiración del paciente mejoran considerablemente, ya que las obstrucciones e infecciones nasales se vuelven menos frecuentes.


A diferencia de la rinoplastia, que también puede ser realizada por un cirujano plástico, la septoplastia es una cirugía que se solo realiza un otorrinolaringólogo, ya que es un tratamiento para los trastornos respiratorios o funcionales de la nariz; el especialista indica si el paciente es candidato con base en la historia clínica y análisis clínicos y de imagen, que confirmen que la cirugía es la mejor opción para dicho paciente.


Antes de una cirugía de nariz se recomienda abandonar el cigarrillo, de preferencia con un mes de anticipación, ya que el humo del cigarro puede provocar retraso en la cicatrización, mayor inflamación, infecciones y complicaciones cardiacas; la abstinencia del cigarro se prolongará al menos otro mes después del procedimiento. También es necesario evitar el consumo de alcohol, drogas, y algunos medicamentos como la aspirina, el paciente debe informar al médico sobre las enfermedades que padece y los medicamentos que consuma, aunque sean naturistas.


La intervención quirúrgica es ambulatoria, ya que solo requiere de entre cuatro y cinco horas en la clínica para reposar y ser vigilado por el especialista; posteriormente se da de alta al paciente y se le indica guardar reposo por alrededor de diez días, en los que se recomienda realizar lavados con soluciones salinas en la nariz, así como el uso de un tapón o una férula para sostener los tejidos. Ya que la nariz puede tener escurrimiento de sangre y liquidos inflamatorio los primeros días, se requiere limpiarla constantemente, pero no debemos sonarnos la nariz, sino limpiarla suave y delicadamente para no dañarla.


El paciente puede dormir sobre dos almohadas para reducir la inflamación, además se recomienda utilizar hisopos y agua oxigenada para limpiar la nariz en la entrada de las fosas y prevenir las infecciones, pues no se debe frotar ni sonar la nariz por al menos dos semanas.


La septoplastia es una cirugía que no deja cicatriz y que puede devolver la calidad de vida y la función respiratoria al paciente, quien comenzará a sentir la diferencia conforme la inflamación posterior al procedimiento vaya cediendo. Si requieres de una cirugía de nariz que tenga impacto funcional y estético, la rinoseptoplastia es la indicada, que te ayudará a lucir bien y respirar mejor.


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